AptisBot es un sistema de práctica y corrección con IA para el alumno de Aptis, y un portal para que la academia vea a todos sus alumnos, los reparta entre sus profesores y decida cómo les llega la corrección. Si preparas alumnos para el Aptis en una academia, ya sabes que lo que se paga no es solo un temario: es que alguien se dé cuenta cuando un alumno falta, y que haya un profesor que lo espere. AptisBot cuida lo que pasa entre una clase y la siguiente, para que esa atención llegue a todos. El portal ya funciona y se abre a las primeras academias: no está 100 % cerrado, y por eso te damos el alta a mano y afinamos con lo que nos cuentes.
Actualizado el 15 de octubre de 2026
Cualquiera puede conseguir hoy miles de ejercicios de Aptis. Lo que una academia da es otra cosa: un grupo, una hora fija, un profesor que conoce la cara del alumno que dudaba y una dirección que sabe cuántos de los suyos han llegado al examen.
Quien se apunta a una academia busca compromiso. Que alguien note que ha faltado dos semanas, que le pregunten cómo lleva el writing y que importe si estudia o no. Eso no lo hace una aplicación, y no vamos a fingir que sí. Lo que podemos hacer es quitar de encima lo que impide que eso llegue a todos los alumnos.
Nadie recuerda la unidad tres del temario. Recuerdan que había un sitio donde alguien confiaba en que podían, y que el día del examen se acordaron de lo que les dijeron en clase.
Eso es de la academia. AptisBot no lo toca: se encarga de que cada alumno llegue a clase con el trabajo hecho.
Cuando son muchos, lo que se pierde es lo que no se ve.
Un profesor corrige con la cabeza fresca el primer writing y con cansancio el trigésimo. Cada profesor aplica su criterio. El alumno que se enfría entre una clase y la siguiente no lo nota nadie, y la dirección se entera de que se ha ido cuando ya se ha ido.
Esto es lo que AptisBot ya hace hoy por cada alumno, sin que la academia tenga que montar nada. Tiene simulacros completos de Aptis y guías de writing y de General o Advanced para verlo antes:
Con los criterios del examen: nota global, desglose por apartado y las frases que debe reescribir, con la misma vara para todos los alumnos. La pega, dicha sin rodeos: el speaking se corrige sobre la transcripción del audio, no sobre la pronunciación, que sigue siendo cosa del profesor.
Un banco de preguntas tipo examen de grammar, vocabulary, reading y listening, que ajusta la dificultad según lo que va contestando.
Un reto diario y práctica en ratos pequeños, desde el móvil. No sustituye a la clase: evita que se enfríe entre una y otra.
La corrección y las explicaciones le llegan en su lengua. Hoy hay alumnos practicando en 12 idiomas distintos.
En marcha, abierto a las primeras academias Entra en aptisbot.es/academias (el profesor entra con un enlace que le llega al correo). Esto es lo que hace hoy y lo que seguimos afinando con vosotros.
El portal para academias de AptisBot es un sitio donde la academia ve a todos sus alumnos de Aptis, y solo a los suyos, ordenados por profesor y por grupo, y donde cada profesor decide cómo le llega la corrección a los suyos.
Cada profesor tiene sus aulas, invita a sus alumnos por correo, ve quién practica y cómo van, deja notas y marcas (Error, Mejorable, Bien) sobre sus textos, comparte material y recibe el audio real de los speaking durante 90 días. Se puede instalar en el móvil como aplicación. Aún no lo hemos probado en teléfonos de academias reales: ahí es donde más nos ayudas.
El portal sale de que una profesora que ya pasaba AptisBot a sus alumnos pidió por escrito, en mayo de 2026 y sin que nadie le preguntara, saber quiénes de sus alumnos practicaban de verdad y cómo iban.
Por eso se construye con quien se apunte ahora: con casos reales delante, no a ciegas.
Pedir el alta de mi academia Alta manual: sin comerciales ni secuencia de correos
Quién ha practicado esta semana, quién lleva días sin tocar nada, quién tiene el examen encima y el nivel medio de cada grupo.
Cuántos alumnos tiene cada profesor, cómo practica cada grupo y qué error se repite en media clase, para decidir qué explicar el jueves.
Lo que ha practicado en todas las destrezas, con sus aciertos y sus fallos, y su writing y su speaking tal como los entregó, junto a lo que la IA le ha respondido.
Dos maneras de trabajar la corrección de writing y speaking de los alumnos.
La IA corrige y la corrección espera en la bandeja del profesor. La lee y, si le parece bien, la lanza tal cual. Si no le convence, la sobrecorrige: cambia la nota, añade su explicación o su «esto lo repasamos el jueves». El alumno recibe la corrección con el criterio de su profesor.
Cuando el profesor ha visto cómo corrige y se fía lo bastante, la IA contesta sola al alumno. El profesor sigue viendo todo lo que ocurre, pero no tiene que intervenir en cada entrega.
La diferencia es el tiempo y el control. En asistido, el alumno espera a que su profesor mire y nada le llega sin su visto bueno. En automático recibe la corrección al momento.
Un profesor particular lleva a sus alumnos en la cabeza. Una academia necesita, además, verlos todos a la vez.
Cada profesor trabaja con sus alumnos y la academia ve el conjunto, sin hojas de cálculo ni preguntar uno por uno.
Alumnos que se enfrían, exámenes próximos y nivel por grupo, para actuar antes de que alguien abandone, no después.
Todos los alumnos se corrigen con los criterios del examen, tenga el profesor que tenga, a las nueve de la mañana o a medianoche.
La idea es que cada alumno se una con el enlace de la academia y quede en su grupo, sin dar de alta cuentas una a una.
Y si la academia prepara también otros idiomas o exámenes, hablemos: hay sistemas hermanos para DELE, francés, italiano, Cambridge, IELTS, EOI y las lenguas cooficiales. Los extras de esta sección son lo que queremos acordar con las academias que se apunten, no un producto cerrado.
Una buena academia ya aporta mucho. Esto es lo que se suma cuando, entre clase y clase, hay un sistema que no se cansa y profesores que lo supervisan.
No solo los días que tiene clase. Retos diarios, práctica en ratos pequeños y corrección cada vez que entrega, desde el móvil.
Estudiar solo es fácil de abandonar. Saber que su profesor ve lo que hace y que le responderá cambia las ganas con que se sienta.
Con la corrección y la práctica resueltas fuera, el tiempo en clase se queda para explicar contenidos, resolver dudas y trabajar lo que de verdad le cuesta.
Saben en qué parte exacta se le va la nota y qué error repite, así que cada explicación va dirigida a lo que ese alumno necesita.
Es un sistema que entrena al alumno de Aptis entre clase y clase (práctica de grammar, vocabulary, reading y listening, y corrección de writing y speaking con IA) y un portal para que la academia vea a todos sus alumnos, los reparta entre sus profesores y decida cómo les llega la corrección.
El portal funciona, pero se abre a mano a las primeras academias y aún no está 100 % cerrado: todavía no se contrata solo desde la web ni hay precio publicado. Dinos cuántos alumnos sois y el correo de cada profesor y te damos el alta.
Sí, es el modo asistido: la IA corrige, la corrección espera en la bandeja del profesor y este la lanza tal cual o la sobrecorrige con su nota y su explicación antes de que el alumno la reciba.
En el asistido nada llega al alumno sin el visto bueno de su profesor, así que espera a que mire. En el automático la IA contesta sola al momento y el profesor sigue viendo todo lo que ocurre. Cada profesor elige en qué modo trabaja.
No. La IA se encarga de lo que se repite: corregir con la misma vara el primer writing y el trigésimo, contar fallos y poner práctica. Los profesores deciden qué trabajar, notan cuándo un alumno está bloqueado, corrigen la pronunciación y acompañan.
No. El speaking se corrige sobre la transcripción del audio, no sobre la pronunciación. La pronunciación sigue siendo cosa del profesor.
Las condiciones y el precio no están cerrados: se hablan con cada academia al darla de alta, antes de poner un número. Mientras tanto, probar el portal no te compromete a nada.
¿Das clases por tu cuenta? Mira AptisBot para profesores particulares. Los precios del alumno están en la página de precio.
Te responde una persona, Roberto, desde su Telegram. No hay comerciales ni secuencia de correos.
Déjanos un correo y, si quieres, cuéntanos cuántos profesores y alumnos tiene tu academia. Con eso te damos el alta y te mandamos el acceso. Y nos cuentas qué te falta, para decidir qué afinamos primero con casos reales delante.
Solo se guarda el correo, el nombre y el mensaje, para responderte. Nada más. Si prefieres, escribe a contacto.
O prueba AptisBot como lo verán tus alumnos: abrirlo en Telegram.